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Autor Tema: Mensajes Cristianos  (Leído 1255 veces)  Share 

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15 de Enero de 2018, 01:41:31 pm
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Re:Mensajes Cristianos
« Respuesta #45 en: 15 de Enero de 2018, 01:41:31 pm »







Papa Francisco: El mensaje de Jesús es incómodo, provoca las conciencias




San Esteban testimonia el mensaje incómodo de Jesús
Evocando la fe de Esteban, lleno de Espíritu Santo, el Papa recordó que al primer mártir los jefes de su pueblo lo acusan de haber afirmado que ese Jesús de Nazaret iba a destruir el templo de Jerusalén y cambiar las tradiciones que les había dado Moisés:

“ El mensaje de Jesús es incómodo y nos incomoda, porque desafía el poder religioso mundano y provoca las conciencias. Después de su venida, es necesario convertirse, cambiar mentalidad, renunciar a pensar como antes, cambiar, convertirse. Esteban permaneció anclado al mensaje de Jesús hasta la muerte. Sus últimos ruegos: ‘Señor Jesús, recibe mi espíritu’ y ‘Señor, no les tengas en cuenta este pecado’ (Hch 7,50-60) estos dos ruegos son eco fiel de las pronunciadas por Jesús en la cruz: ‘Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu’ (Lc 23, 46) y ‘Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen’ (34) ”

Cristo es el único mediador entre Dios y los hombres
Tras hacer hincapié en que las palabras de Esteban son posibles solamente porque el Hijo de Dios ha venido a la tierra y ha muerto y resucitado por nosotros y que antes de estos eventos eran expresiones humanamente impensables, el Papa Francisco invitó a contemplar al Niño Dios:

«También nosotros, ante el Niño Jesús en el pesebre, le podemos rezar así: Señor Jesús, te encomendamos nuestro espíritu, recíbelo’ para que nuestra existencia sea verdaderamente una vida buena según el Evangelio».

“Jesús es nuestro mediador y nos reconcilia no sólo con el Padre, sino también entre nosotros. Él es manantial del amor, que nos abre a la comunión con los hermanos, a amarnos entre nosotros, eliminando todo conflicto y resentimiento ¡Sabemos qué cosa fea son los resentimientos, hacen tanto daño y nos hacen tanto daño! Y Jesús elimina todo esto y hace que nos amemos. Éste es el milagro de Jesús. Pidamos a Jesús, nacido por nosotros, que nos ayude a asumir esta doble actitud de confianza en el Padre y de amor al prójimo; es una actitud que transforma la vida y la hace más bella y fructuosa. ”


La Madre de Dios nos ayude a testimoniar a su Hijo Jesús

El Papa invitó a elevar nuestra oración confiada a María, Madre del Redentor y Reina de los mártires, para que nos ayude a acoger a Jesús, como Señor de nuestra vida y a ser valientes testigos de Cristo, listos a pagar en primera persona el precio de fidelidad al Evangelio.






"Quien te lastima te hace fuerte, quien te critica te hace importante, quien te envidia te hace valioso, y a veces es divertido saber que aquellos que te desean lo peor, tienen que soportar que te ocurra lo mejor"

02 de Febrero de 2018, 08:14:03 pm
Respuesta #46

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Re:Mensajes Cristianos
« Respuesta #46 en: 02 de Febrero de 2018, 08:14:03 pm »




Omnipresencia y omnisciencia de Dios


Salmo de David.

Oh Jehová, tú me has examinado y conocido.

2 Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme;
Has entendido desde lejos mis pensamientos.

3 Has escudriñado mi andar y mi reposo,
Y todos mis caminos te son conocidos.

4 Pues aún no está la palabra en mi lengua,
Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.

5 Detrás y delante me rodeaste,
Y sobre mí pusiste tu mano.

6 Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí;
Alto es, no lo puedo comprender.

7 ¿A dónde me iré de tu Espíritu?
¿Y a dónde huiré de tu presencia?

8 Si subiere a los cielos, allí estás tú;
Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.

9 Si tomare las alas del alba
Y habitare en el extremo del mar,

10 Aun allí me guiará tu mano,
Y me asirá tu diestra.

11 Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán;
Aun la noche resplandecerá alrededor de mí.

12 Aun las tinieblas no encubren de ti,
Y la noche resplandece como el día;
Lo mismo te son las tinieblas que la luz.

13 Porque tú formaste mis entrañas;
Tú me hiciste en el vientre de mi madre.

14 Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras;
Estoy maravillado,
Y mi alma lo sabe muy bien.

15 No fue encubierto de ti mi cuerpo,
Bien que en oculto fui formado,
Y entretejido en lo más profundo de la tierra.

16 Mi embrión vieron tus ojos,
Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas
Que fueron luego formadas,
Sin faltar una de ellas.

17 !!Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos!
!!Cuán grande es la suma de ellos!

18 Si los enumero, se multiplican más que la arena;
Despierto, y aún estoy contigo.

19 De cierto, oh Dios, harás morir al impío;
Apartaos, pues, de mí, hombres sanguinarios.

20 Porque blasfemias dicen ellos contra ti;
Tus enemigos toman en vano tu nombre.

21 ¿No odio, oh Jehová, a los que te aborrecen,
Y me enardezco contra tus enemigos?

22 Los aborrezco por completo;
Los tengo por enemigos.

23 Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón;
Pruébame y conoce mis pensamientos;

24 Y ve si hay en mí camino de perversidad,
Y guíame en el camino eterno.




"Quien te lastima te hace fuerte, quien te critica te hace importante, quien te envidia te hace valioso, y a veces es divertido saber que aquellos que te desean lo peor, tienen que soportar que te ocurra lo mejor"

06 de Marzo de 2018, 08:57:28 pm
Respuesta #47

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Re:Mensajes Cristianos
« Respuesta #47 en: 06 de Marzo de 2018, 08:57:28 pm »



EN EL SERMÓN DE LA MONTAÑA

“Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se la volverá a salar? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los hombres…. Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una montaña. Y no se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que están en la casa. Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el cielo”. (Mateo 5, 13-16)

Ser sal y ser luz. A eso estamos llamados los seguidores de Jesús.

Sal que dé sabor a la sociedad insípida en la que vivimos; a la sociedad que, siendo cristiana, o diciendo que es cristiana, ha perdido su consistencia, su identidad, y se deja llevar, sin oponer resistencia, por el ansia indiscriminada de placer, de consumir, de poseer.


Luz que ilumine el mundo y a todos y cada uno de los hombres y mujeres que lo habitan; a los hombres y mujeres que caminan en la oscuridad, sin saber a ciencia cierta hacia dónde van; a los hombres y mujeres que han perdido su rumbo y son arrastrados por el ambiente, porque no tienen claro para qué fueron creados, ni por qué y para qué viven.

Pero no se trata de una imposición. Jesús nunca obliga a nadie a nada. Jesús nos muestra qué es lo mejor para nosotros, y nos invita a hacerlo parte de nuestro ser y de nuestra vida. Nos motiva con amor y comprensión, para que hagamos lo que más nos conviene, lo que nos hace crecer espiritualmente, lo que nos ayuda a construirnos como personas, y muy especialmente como hijos de Dios.

Ser sal y ser luz es nuestra identidad cristiana y católica, y debemos realizarla y protegerla todos los días de nuestra vida.

Ser sal y ser luz es la misión que nos ha sido confiada; la tarea que de todos los días, de todas las horas, de todos los instantes.

Ser sal y ser luz es lo que Dios desea que seamos, lo que espera de todos y cada uno de nosotros, lo que el mundo en el que vivimos necesita.

Proteger nuestra identidad cristiana no es, ni mucho menos, esconderla. Al contrario. Es ejercitarla, ponerla a funcionar. Sólo de esta manera puede crecer y desarrollarse adecuadamente, como le corresponde. Si simplemente la guardamos, con el pretexto de no ponernos en peligro de perderla, palidecerá y morirá por falta de oxígeno, por falta de actividad. Y al morir ella, también nosotros moriremos un poco, porque perderemos una parte de nuestra esencia.

“Ustedes son la sal de la tierra… Ustedes son la luz del mundo…”

Una invitación… una llamada…

Un reto… Un desafío…

Un programa de vida…

Una tarea para todos los días y todos los momentos.




"Quien te lastima te hace fuerte, quien te critica te hace importante, quien te envidia te hace valioso, y a veces es divertido saber que aquellos que te desean lo peor, tienen que soportar que te ocurra lo mejor"

13 de Mayo de 2018, 12:59:32 pm
Respuesta #48

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Re:Mensajes Cristianos
« Respuesta #48 en: 13 de Mayo de 2018, 12:59:32 pm »


CRISIS: OPORTUNIDAD DE DIOS


Isaías 48:9: “Por causa de mi Nombre difiero mi ira; para mi propia alabanza la reprimo, para no destruirte”.

El Señor con mucho amor dice que difiere su ira sobre ti y que para su propia alabanza está reprimiendo la ira, para no destruirte. ¡Qué bueno es el Señor! Nos debiera haber aplastado, pero está reprimiendo su ira para no destruirnos. ¡Tenemos que sentirnos bendecidos! Dios te está diciendo hoy: “Por amor de mi mismo y por honor a mi alabanza y a mi gloria que no daré a otro, reprimo mi ira para no destruirte, pero te voy a probar, y no como se prueba la plata, sino que te voy a probar en crisol”.

El crisol es el recipiente donde se derrite el oro; cuando a éste se le pasa por el fuego, aflora la escoria que tiene, o sea que toda la suciedad que tiene el oro sube y abajo queda el oro purificado. Dios te dice, así te voy a pasar por el horno, y lo haré por amor de mi mismo, porque no le voy a dar la gloria mía a otro. Hoy, Dios te está hablando a ti, tal vez piensas que esta palabra es para otro. He aprendido que Dios es muy misericordioso y en las crisis, trata con nosotros para hacernos crecer, para hacernos madurar, para purificarnos y perfeccionarnos. Por lo tanto, si estás en una crisis, no te pongas mal contra Dios, ni tengas bronca contra esa crisis. El apóstol Pablo había atravesado una crisis y se refería al aguijón que tenía en la carne, (que hasta el día de hoy no sabemos bien qué era), pero según él, era un emisario de satanás que había mandado el Señor para abofetearlo, para que no se inflara desmedidamente por causa de las revelaciones que tenía. Así que Dios le daba alguna revelación y a la vez le mandaba un demonio que lo abofeteara. Dice la Biblia que el apóstol Pablo clamó a Dios para que le quitara ese aguijón pero el Señor le contestó: “Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad” (2ª Corintios 12:9). El apóstol Pablo tomó nota de eso y llegó a acuñar la siguiente frase: “Porque cuando soy débil, entonces soy fuerte” (2ª Corintios 12:10). ¡Cuando soy débil, el poder de Dios se perfecciona en mí!

EL PODER REDENTOR DE LA CRISIS
La crisis en la vida del creyente, tiene un poder redentor, purificador. El que no es creyente no pasa por el horno, pero el que es de Dios (el creyente), cuando pasa por el horno, su fe es purificada como el oro fino. El horno de la aflicción funciona de distinta manera para el creyente y para el no creyente; en el no creyente el horno de la aflicción produce destrucción, pero en el creyente produce madurez y purificación. Así que, bienvenida la crisis porque en ella quedará claro si eres creyente o no. ¿Crees que Dios te está hablando? Si no estás pasando por una crisis, no te hagas problema porque pronto viene. He aprendido de la Biblia, que todos atravesamos por días oscuros, todos atravesamos por días de crisis, he aprendido que Dios tiene preparada ciertas crisis para el creyente, pero son purificadoras. ¡Son crisis que nos bendicen! En la Biblia, uno de los nombres que se le da a la crisis es: “el día malo” el rey David decía: “Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal” (Salmo 27:5). El Salmo 23 dice: “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo”. He aprendido que en el valle de sombra de muerte, en el tiempo de la crisis, Dios está con nosotros. “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón” dice el Salmo 34:18.

Comparto contigo, versículos bíblicos en los que he creído y se han transformado en columna y fortaleza en mi vida, de tal manera que he visto la mano de Dios en mis crisis, he visto como Dios me ha sacado y me ha dado crecimiento, me ha dado madurez en la adversidad y me ha guiado para que yo vaya por el camino que debía andar. Antes de mis crisis, yo tenía mis propios planes, pero Dios me metió en el horno, y en ellas renuncié a mis planes, conocí los planes de Dios y Él me guió por su camino. Antes de la crisis yo quería ser arquitecto, de ellas salí siendo pastor. Yo le preguntaba: “¿Qué estás haciendo Dios?” No entendía qué estaba haciendo, porque en mi cabeza no cabía la ideade ser pastory en mi corazón no estaba el deseo de ser tal cosa. ¡No entendía para dónde iba Dios! Le decía: “¿Qué quieres que aprenda de esta crisis?” Pero Él callaba y seguía trabajando, dejándome ahí en el fuego hirviendo, pero ahí en el fuego, salía la escoria hacia arriba y la pureza se iba manifestando en mi vida; se me iba clarificando poco a poco la voluntad de Dios. Hoy después de muchos años miro para atrás, el camino por el que Dios me ha traído y maravillado digo: “¡Qué obra ha hecho Dios conmigo!” No estaba en mi mente, pero cuando veo tanta gente bendecida, tantos matrimonios restaurados, cuántos chicos que se drogaban se han casado y tienen una familia bendecida digo: “¡Gloria a Dios!” Cuando veo tantas prostitutas que han dejado la prostitución, cuando veo que la obra de Dios se multiplica, la cantidad de pastores y líderes que se están levantando en nuestro ministerio digo: “¡Dios sabe lo que hace!”

Enel tiempo decrisis, uno entra con una mentalidad y sale con otra mentalidad, porque en ese proceso Dios te cambia la cabeza, y empiezas a entender que hay cosas que tú valoras que en realidad no tienen tanto valor y hay otras que tú no valorabas pero para Dios son muy valiosas. En la crisis cambias de posición los valores que tienes enla vida;sólo alguien que haya estado al borde de la muerte entenderá lo que estoy diciendo, porque no hay persona que estando al borde de la muerte no cambie sus valores.

Me viene a memoria un hombre, bancario; para él todo era dinero, negocios, mujeres, whisky, pero cuando estaba al borde de la muerte se acordó de su familia. Este bancario decía que el arma más poderosa que tenía para los negocios era la lengua; se sentaba a negociar y cerraba tratosde cientos de miles dedólares. Pero se le diagnosticó un cáncer en la lengua, y los médicos decidieron cortársela. En medio de esa situación buscó a Dios desesperadamente, en medio de su crisis conoció a Dios y se dio cuenta lo mal que se había portado con su esposa, y el poco valor que le había dado a los hijos. ¡Pero sus valores cambiaron y ya no fue el mismo! Entonces cuando estaba en el peor momento de la crisis, le dijo al Señor que por lo menos le deje un pedacito de lengua, y aunque hable mal pueda glorificar su nombre con ese pedacito de lengua que le deje. ¡Así que lo operaron, le cortaron la lengua pero le dejaron un pedacito! Cuesta entender lo que habla pero él va por las naciones contandode la misericordia de Dios, cuenta como ha recuperado a su familia y que el dinero ya no es lo principal de su vida.

LA PALABRA DEBE MORAR EN ABUNDANCIA
Cuando yo entré en la crisis,la palabra de Dios para mi era muy importante, yo siempre había hablado la palabra de Dios, y había sido maestro de la escuela dominical enseñándole a adolescentes y jóvenes. Pero en medio de la crisis entendí que Dios quería que su palabra formara parte de mis tuétanos, no que la tuviera en la mente sino en el corazón, entendí que no tenía que usar los pasajes bíblicos conforme a mis pensamientos, sino que la palabra de Dios tenía que morar en abundancia en mi corazón. Y en medio de la crisis, Dios comenzó a enseñarme que toda circunstancia se vence creyendo en su palabra. ¡La palabra de Dios es la espada del Espíritu! Aprendí entonces, que tengo que enfrentar todos los problemas dela vida con la espada del Espíritu la que tengo que tener a flor de lengua y sobre todo en mi corazón. Yo no estaba acostumbrado a tener que echar mano ala palabra de Dios, a confesarla y repetirla, sino que estaba acostumbrado a resolver las cosas por mí mismo, pero Dios me “metió en un brete”, donde nada resolvía con mis fuerzas, con mi astucia y mucho menos con mi sabiduría. Se me terminó la fuerza, la inteligencia, la sabiduría y quedé encerrado sin encontrar puertas donde golpear, me cansé, me debilité y dije: “¡No doy más!” Llegué al punto de decir que la vida no tenía sentido y que si yo no me suicidaba es porque creía en Dios. ¡Sólo me quedó la fe en Dios! Entonces Dios me arrebató para Él y me dijo: “Yo te voy a enseñar el camino que tú debes andar”.

¡En la crisis tuve que detenerme!El pastor Paso tiene un dicho que dice: “Si Dios no puede hablarte parado te va a hablar acostado”. Y a veces Dios te manda una enfermedad o una crisis para poder tratar contigo, porque estás tan ocupado, tan acelerado, tienes tantas preocupaciones por tantos problemas y tantas deudas; tienes tantas cosas que Él no puede hablarte, entonces te acuesta y ahí comienzas a decir: “¿Por qué me pasa esto justo a mí?” ¡Es que Dios tiene puntería! ¡Él sabe dónde pegártela! Cuando dices: “¿Por qué justo a mí?”, significa que te tocó donde más te duele. ¡Dios sabe donde meter el dedo! Ahí donde te sientes más seguro y más fuerte, Dios te derriba para que no te creas que es por tu fuerza o tu inteligencia. Dios te debilita ahí justo donde tu crees que eres fuerte, para que lo busques a Él, para que busques su consejo, su poder, para que tú no tengas nada de gloria sino que Él se lleve toda la gloria. Para que cuando salgas de la crisis puedas decir: “Dios estuvo conmigo, me acompañó, me sacó; yo no hubiera podido salir solo, Dios lo hizo. ¡Gloria al Dios vivo!”

En la crisis aprendí lo que quiero que tú hoy entiendas; que la Biblia, no hay que tenerla en los papeles con tinta, sino que la palabra de Dios debe morar en tu corazón. Aprendí dos cosas que quiero que sepas y no te las olvides porque el Señor hoy te ha dicho que te va a purificar, no como a plata sino como dice Él: “Te probaré en crisol de aflicción”. Aprendí que si venía un problema, yo no debía decir: “Me cubro con la palabra de Dios”. ¡¡No puedes usarla palabra de Dios de amuleto, tienes que tenerla en el corazón!!

Con mi esposa tuvimos maestros que nos enseñaban cada semana a aprender versículos bíblicos de memoria, para que cuando se presente la oportunidad, el problema o la consejería,la palabra de Dios salga de nuestra boca automáticamente. No debes olvidar que la verdadera arma no está en tus razonamientos ni en tus argumentos: ¡El verdadero poder está en la palabra de Dios que es la espada del Espíritu! Cuando viene una crisis matrimonial debes saber qué derechos tienes, qué promesas tienes, entonces tienes que decirle a ese problema lo que Dios te ha dicho en su palabra. Cuando tienes un problema económico, posiblemente es porque no sabes otra cosa más que endeudarte o porque no te estás administrando bien o posiblemente es porque no diezmas, entonces tienes que enfrentar al problema con la palabra de Dios, porque Él tiene una palabra para tu problema económico. Cuando tus hijos se te ponen rebeldes y se escapan de tu cuidado, y tú no entiendes cómo funciona la cosa, y el mundo te dice: “¡Cómo vienen los chicos hoy!”, ¡puedes recurrir ala palabra de Dios! ¡¡Cuando tienes problemas en la crianza de tus hijos, puedes recurrir ala palabra de Dios!!

La gente está acostumbrada a pedirle una entrevista al pastor para que le diga: “Haz esto y esto”. Es más o menos como apretar el microondas para tener la solución en un minuto. Supongamos que a lastres de lamañana se te presenta un demonio más grande que King Kong y se te sienta en la cama, pero no lo tienes al pastor, entonces tienes que enfrentar al gigante solito. Debes tenerla palabra de Dios en tu corazón, así, cuando viene el temor, lo espantas con la palabra, lo mismo cuando viene la angustia y la enfermedad, un problema económico, tienes que darle por la cabeza, ¡¡tienes que darle al problema matrimonial con la palabra de Dios que es la espada del Espíritu!!

Aprendimos con mi esposa de un librito pequeño de Morris Cerullo, que para cada problema Dios tenía una palabra específica para nosotros, teníamos que plantarnos en esa palabra y creerla porque esa palabra produciría el fruto. Pero si yo empiezo con argumentos como algunos que dicen: “Ver para creer”… ese argumento se opone a la palabra de Dios. En la Biblia, Jesús le dijo a María: “Cree y verás la gloria de Dios”. ¡Es creer para ver! Por la fe uno trae al mundo visible lo invisible; lo que se ve viene de lo que no se ve. Ver algo no produce fe; no se necesita fe para creer en algo que ya se ve. “Y bueno, pastor, hagámoslo por las dudas”. Yo aprendí en tiempo de crisis que nada podía hacer por las dudas y que tenía que sacarme esa frase de la cabeza y de mi boca, porque la Biblia dice: “Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor” (Santiago 1:6 y 7). Hay gente que no recibe de Dios porque tiene dudas, pero no quieren que le digas que están dudando. Ahí esta la hermanita que dice: “Pastor, yo estoy orando por mi esposo, pero siento que Dios no me oye, que está enojado conmigo”.La Biblia dice que Dios oye el clamor de sus hijos ¡Dios no está sordo! Tienes que creer en la palabra de Dios, no puedes decir que estás orando y a la vez estar diciendo que Dios está sordo, no puedes orar y creer que Dios no va a contestarte. ¡¡Tienes que orar y creer que Dios va a contestar!!

En el tiempo de crisis, Dios marcó mi vida, cuando leí en Mateo 21: “Y todo lo que pidiereis en oración creyendo lo recibiréis”. Creer significa: Tener fe; la fe viene de Dios por lo tanto la fe que viene de Dios vence cualquier dificultad. La fe es un arma de Dios, para que su voluntad se haga en la tierra, no es para lo que se nos ocurra. Por ejemplo: Dios no está de acuerdo con los juegos de azar así que no digas: “Tengo fe que Dios me va ayudar a sacar la lotería”. ¡No puedes usar la fe para lo que no es de Dios, para lo que Él no quiere!

“Todo lo que pidiereis en oración creyendo lo recibiréis”. Alguien me dijo: “Yo oré para que no se muera mi mamá, y oré con fe; así que estoy enojado con Dios porque me falló”. ¿Entonces vamos a cortar ese versículo de la Biblia? ¿Será que Dios está equivocado? ¡No! “¡Dios no está equivocado, pero mi mamá se me murió! ¡Yo oré con fe y no funcionó!” ¿Entonces Dios es mentiroso? Yo creo que no tuviste fe, porque si la Biblia dice: “Y todo lo que pidierais en oración creyendo lo recibiréis” entonces, ¡¡todo lo que pidieras en oración, creyendo, lo recibirás! Y si no funciona es porque te falló la fe, tú puedes ser mentiroso, pero Dios no miente.

Hay muchas actitudes del corazón que tienen que ver con la duda, con incredulidad, tienen que ver con cuestionar a Dios y a su palabra. De esa manera Dios no te puede bendecir, porque Él tiene un plan, un proyecto, una palabra y va en una dirección. Cuando piensas en contra de eso, estás pensando en contra de Dios y te estás oponiendo a Dios. Si crees que las cosas son como tú las piensas y como las crees, entonces te estás oponiendo a Dios y Él te va a aplastar. ¡¡Dios no permitirá que prospere la voluntad humana!! Dios establecerá su voluntad, establecerá su reino en el planeta Tierra; va a funcionar su ley, su poder y su verdad en este planeta. Por lo tanto, aquel que piensa distinto, es enemigo de Dios, y Él, a los enemigos, los cortará y echará al lago de fuego y azufre. No solamente tienes que ser amigo de Dios en los sentimientos, sino también en tu corazón, en tus pensamientos; y una forma de ser amigo de Dios, es que su palabra esté muy clarita dentro de tu corazón. No hagas como esos creyentes que dicen:la Biblia dice ayúdate que te ayudaré. ¡Eso no está en la Biblia! Hay tantos dichos populares que son enemistad contra Dios.

Hoy tienes que proponerte aprender versículos bíblicos de memoria, acorde a los problemas que tienes. A algunas personas que me piden consejos, les digo: “En un cuaderno anota los versículos que Dios te da, repítelos, y comienza a creer que la espada del Espíritu es la palabra de Dios y con ella vas a golpear al enemigo y éste caerá de rodillas delante de ti, sea cual fuere el problema”.

Cuando yo entré en la crisis, estaba lleno de argumentos, buscando en mi mente y voluntad las posibilidades de vencer, pero Dios me encerró y no me dejó salir, quedé totalmente debilitado, deprimido, cansado, y lo único que me quedó fue la palabra de Dios; cuando empecé a creer la palabra de Dios y a confesarla, ahí comencé a salir. Por eso yo le doy la gloria a Dios, y hoy puedo decir como lo expresa el Salmo 40: “Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. Puso luego en mi boca cántico nuevo”. ¡Él me hizo cantar! Yo había perdido las ganas de hacerlo.

Dos cosas aprendí en la crisis. Número uno: La palabra de Dios debe habitar en mi corazón. El apóstol Pablo dijo: “La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros” (Colosenses 3:16). Si estás triste, la palabra de Dios te sacará de la tristeza. La paz del reino viene por la palabra que yo recibo de Dios, la que tengo que creer. Yo soy sanado por creer la palabra de Dios; por su llaga soy sanado (Isaías 53:5). “Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. El es quien perdona todas tus iniquidades. El que sana todas tus dolencias; El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias”. (Salmo 103:2-4) ¡Yo creo en la palabra de Dios!

Número dos: La fe, no la pavada. Yo me paro en la palabra de Dios, prefiero morir creyendo, que morir por incrédulo. Una vez que tomo la palabra de Dios, me afirmo en ella y no me suelto más. Dios me ha dado palabras, y yo las uso sobre mis circunstancias, con fe, y no retrocedo, porque las evidencias que surgen del mundo natural siempre son contrarias a la fe, perola victoria dela fe, no surge de las evidencias de lo visible, sino que surge de las evidencias de lo invisible.

El creyente, de la misma manera que Dios, ve en el mundo invisible lo que va a suceder, lo cree y lo confiesa. Por eso nos llaman “los locos evangelistas”. ¡Somos locos para el mundo,pero cuerdos para Dios!

CONCLUSIÓN
Estas dos cosas,la palabra de Dios y la fe, no pueden faltar en tu vida. Cuando venga el tiempo de crisis, y este tiempo viene, tú tienes que tenerla palabra de Dios y la fe que viene de Dios. Yo no encontré mejor manera de crecer en la fe que ir ala casa de Dios, porque la fe viene por el oír, y por el oír de la palabra de Dios.(Romanos 10:17)

Te demuele, te debilita en la fe no asistir ala casa de Dios. La primera, segunda, tercera vez que faltas, parece que no pasa nada, pero cuando pasan unos meses, comienzas a notar que el pozo se está secando, entonces, quieres volver pero te faltan fuerzas, porque el enemigo ha hecho una tarea de debilitamiento, y comenzó a robarte la fe.

Cuando tú escuchas un mensaje como este, te dan ganas de creer. Dios te dará victoria en la crisis, te purificará en la crisis, Él te mandará una palabra. ¡No sueltes la palabra que Dios te ha dado! Recuerda: La fe y la palabra.

Haz una oración de fe y dile al Señor: “¡Gracias por haberme hablado! Estoy dispuesto a pasar por el horno de la aflicción; tú eres Dios sabio y sabes lo que debes hacer conmigo. Yo soy tu hijo y tú tienes planes para mí, que yo quiero cumplir. Señor, proclamo que tu palabra es el arma más poderosa que tengo a mi favor, para destruir los argumentos del enemigo, para destruir lo que me destruye. Confieso mi necesidad de que tú obres aumentando mi fe. ¡Aumenta mi fe! Te lo pido en el nombre de Jesús. ¡Te necesito Señor! Ven y lléname de tu presencia, guárdame en el día malo Señor, te lo pido en el nombre de Jesús. Ahora se que en el tiempo dela crisis tú me bendecirás; a los que a Dios aman, todas las cosas ayudan a bien. Te alabo Padre, y te bendigo. En el nombre de Jesús hago esta oración, amén”.

¡Eres una persona que necesita entregarle el corazón a Jesús! Eres de esos que no pueden hablar de la palabra de Dios, ni de la fe porque no tienes certeza ni siquiera del perdón de tus pecados. Te pregunto: ¿Eres salvo? ¿Dios perdonó tus pecados? Si no lo sabes es porque todavía no eres de Cristo, porque Jesucristo les da certeza a sus hijos acerca del perdón de sus pecados. ¡Necesitas creer hoy y pedirle a Jesús que perdone tus pecados y te limpie! No pierdas esta oportunidad que te da Dios de pertenecer a la familia de Cristo, hay fiesta en el cielo cuando un pecador viene a Él. Has una oración sencilla, con fe, no dudando nada, di en esta hora:

“Señor, te pido que me perdones y me bendigas. ¡Te necesito! ¡Me aferro de ti Señor! Me aferro de tu palabra que dice que me amas, que tienes misericordia de mí. ¡Perdona mis pecados! ¡Cúbreme con tu sangre, límpiame en esta hora, y dame vida eterna! Por la fe dejo mi vieja vida y recibo perdón, por la fe recibo vida eterna, creo que ya no pertenezco a las tinieblas, desde este mismo instante tú me pones en el reino de los cielos, en el reino dela luz admirable.¡Lo creo y te doy gracias! ¡Te recibo en mi corazón! ¡Ahora soy tuyo, te pertenezco! Gracias Jesús, amén”.




"Quien te lastima te hace fuerte, quien te critica te hace importante, quien te envidia te hace valioso, y a veces es divertido saber que aquellos que te desean lo peor, tienen que soportar que te ocurra lo mejor"

09 de Junio de 2018, 10:13:53 pm
Respuesta #49

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Re:Mensajes Cristianos
« Respuesta #49 en: 09 de Junio de 2018, 10:13:53 pm »





¿QUÉ TAN IMPORTANTE ES EL AMOR EN LA VIDA CRISTIANA?

Las palabras de Pablo en los primeros tres versículos del cap. 13 de su primera carta a los corintios son muy elocuentes. Sin amor, lo más preciado del hombre se reduce a la nada; sus más grandes logros se convierten en cero y los dones espirituales vienen a ser menos que nada. Y lo mismo podemos decir de la benevolencia. ¿Qué puede ser más sublime que el entregar todos nuestros bienes para dar de comer a los pobres?

Sin embargo, Pablo no sólo da a entender en el vers. 3 que es posible hacer algo como eso sin estar movidos por el resorte del verdadero amor, sino que también enseña con toda claridad que de ser así de nada sirve:

“Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve” (1Cor. 13:1-3).

Si el amor no está detrás de todo cuanto hacemos, de acuerdo a la enseñanza de este texto a los ojos de Dios eso no sirve para nada. De manera que el amor es central en la vida cristiana. En el resto de esta entrada quiero compartir cuatro argumentos que apoyan esta declaración.

En primer lugar, el amor es aquello que nos dispone a ejecutar todos nuestros deberes para con Dios y para con los hombres.

Es el amor a Dios aquello que dispone nuestro corazón para honrar a Dios como es debido, adorar Su grandeza, y someternos gozosa y voluntariamente a Su dominio. Por algo el Señor colocó el mandamiento de amar a Dios a la cabeza de todos los mandamientos (comp. Mt. 22:34-38). De esta fuente emana todo lo demás. Es el amor a Dios aquello que nos mueve a obedecerle con una obediencia evangélica, como la obediencia que le dispensa el hijo al padre que ama.

Es el amor aquello que nos mueve a refugiarnos en Dios en tiempos de dificultad. Cuando viene la aflicción queremos estar cerca de aquellos que amamos, y recibir el consuelo de su compañía. El que ama a Dios se refugia en Dios en tiempos de necesidad.

Es el amor a Dios aquella virtud que dispone nuestro corazón a deleitarse en el hecho de que Dios sea glorificado, aun cuando para ello tengamos que ser nosotros humillados. Es ese mismo amor que guarda nuestras almas de poner en duda la Palabra de Dios, o de poner en duda la genuinidad de Su amor para con nosotros cuando atravesamos en medio de alguna providencia aflictiva. El que ama a Dios justifica a Dios, y está dispuesto a decir como Pablo: “Sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso” (Rom. 3:4). Todos nuestros deberes para con Dios son energizados por el combustible del amor.

Pero lo mismo podemos decir en lo que respecta a nuestros deberes para con los hombres (comp. Rom. 13:8-10). Si amamos al prójimo nos guardaremos de hacer deliberadamente nada que pueda dañarle. Más aún, nos ocuparemos activamente de hacerle bien. La compasión y la misericordia emanan directamente del amor.

De igual manera es el amor la virtud que pondrá un cerco alrededor de nuestro corazón para que no envidiemos al prójimo en su prosperidad; aquello que nos moverá a pensar caritativamente de sus acciones; a moderar nuestras pasiones cuando tiendan a levantarse en medio de la ofensa, de los malos entendidos, etc. En Pr. 10:12 está escrito que “el odio despierta rencillas; pero el amor cubrirá todas las faltas”.

En segundo lugar, cualquier cosa que hagamos que tenga apariencia de virtud no es más que hipocresía cuando es ejecutada sin amor.

Si no es por amor que lo hacemos ya no hay sinceridad en nuestra actuación. Sea en el contexto de nuestros deberes para con Dios, o de nuestros deberes para con los hombres; si el móvil que está detrás no es el amor a Dios o el amor al prójimo, ¿cuál es, entonces? El amor a nosotros mismos; a nuestra propia reputación, a nuestra propia comodidad. Queremos el aplauso y la buena opinión de los hombres, para poder servirnos de esas cosas en el momento propicio. Así que mientras aparentamos estar preocupados por la gloria de Dios o el bienestar del prójimo, en realidad estamos preocupados por nuestra propia gloria y nuestro propio bienestar.

En tercer lugar, decimos la Biblia enseña que la vida cristiana es una vida de fe, y que la fe obra por el amor.

Pablo nos dice en 2Cor. 5:7 que es por fe que andamos, “no por vista”. La vida cristiana es una vida de fe de principio a fin. Entramos en ella por medio de la fe, permanecemos en ella creyendo. Ahora bien, esa fe, dice Pablo en Gal. 5:6, “obra por el amor”. Donde no veamos esa obra de amor, podemos concluir que no hay fe, y donde no hay fe tampoco hay vida cristiana. ¿Podemos concebir la vida cristiana sin fe? No, de ninguna manera. Somos salvos por medio de la fe; vivimos por fe. ¿Podemos concebir la fe sin amor? Tampoco, porque la fe que no obra es muerta en sí misma, dice Santiago, y Pablo aclara que la fe obra por medio del amor. Por tanto, podemos concluir que tampoco se puede concebir la vida cristiana sin amor, lo mismo que no podemos concebirla sin fe. Ambos elementos caminan de la mano. Dios los juntó, y el hombre no puede separarlos.

En cuarto y último lugar, decimos que el amor es central en la vida cristiana, el resumen de todas las virtudes cristianas, porque la Biblia así lo declara de manera explícita (comp. Mt. 22:34-40). Por algo Pablo dice en Rom. 13:8 que el que ama ha cumplido la ley.

A la luz de esta enseñanza bíblica, ¿qué debemos hacer ahora? En primer lugar, debemos examinarnos a nosotros mismos. Dado que el amor es algo esencial a la vida cristiana, y no un asunto que se encuentra meramente en la periferia, ¿puedo decir que el germen de esa virtud ha sido implantado en mí por el Espíritu Santo? Comp. 1Jn. 3:14-19; 5:1.

En segundo lugar, dado que el amor ocupa este lugar de preeminencia en la vida cristiana, aquellos que poseen la convicción de ser hijos de Dios, deben esforzarse por crecer y abundar en este amor cada vez más y más (comp. 1Ts. 4:9-10). ¿Dices ser hijo de Dios? ¿Afirmas haber sido regenerado por el Espíritu Santo? He aquí, entonces, algo en lo que debes estar ocupado todos los días de tu vida: poner este amor en práctica, y abundar en ello más y más.

¿Puedes decir honestamente que tu amor por los hermanos es más fuerte hoy de lo que era antes? ¿De lo que era hace un año atrás? ¿Hace 6 meses atrás? ¿Cómo está tu involucración con los hermanos, sobre todo en el contexto de sus aflicciones, de sus necesidades? ¿Hay hermanos en la Iglesia que tienen razones para dar gracias a Dios por ti?

Si no podemos discernir crecimiento en estas cosas, probablemente estamos decayendo en nuestra vida de piedad. El que no está creciendo en amor no está creciendo en nada por cuanto el amor resume todo lo demás. Que el Señor nos ayude a ser juiciosos y honestos al evaluar estas cosas, pero sobre todo que nos dé un espíritu renovado de arrepentimiento, de modo que al evaluarnos a nosotros mismos no desfallezcamos. El Espíritu no convence de pecado para llevarnos a la depresión, sino para que, enfrentando nuestros pecados bíblicamente, seamos cada vez más semejantes a nuestro Señor Jesucristo.





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25 de Junio de 2018, 04:54:21 pm
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« Respuesta #50 en: 25 de Junio de 2018, 04:54:21 pm »






Conocerse a sí mismo: una perspectiva bíblica



Cuenta una leyenda que al matemático griego Tales de Mileto, se le acercó un día un filósofo, quien tratando de confundirlo, le hizo 9 preguntas para probar su sabiduría:
 
¿Qué es lo más antiguo?
Dios, porque siempre ha existido

¿Qué es lo más bello?
El universo, porque es obra de Dios

¿Cuál es la mayor de todas las cosas?
El espacio, porque contiene todo lo creado

¿Qué es lo más constante?
La esperanza, porque permanece en el hombre después que lo ha perdido todo

¿Cuál es la mejor de todas las cosas?
La virtud, porque sin ello no existiría nada bueno
 
¿Cuál es la más rápida de todas las cosas?
El pensamiento, porque en menos de un minuto nos permite volar hasta los confines del universo

¿Cuál es la más fuerte de todas las cosas?
La necesidad, porque es con lo que el hombre enfrenta a todos los peligros en la vida

¿Cuál es la más fácil de todas las cosas?
Dar consejos

Por fin, la última pregunta, que dejó atónito al filósofo, quien no logró entender la respuesta de Tales de Mileto:¿Y cuál es la más difícil de todas las cosas?
El sabio respondió: "conocerse a sí mismo".
 
Esta frase "conocerse a sí mismo", se dice que se encontraba inscrita en el templo de Delfos. El filósofo Sócrates la mencionaba a manera de enseñanza, ya que ésta hacía referencia a que ese "conócete a ti mismo", tenía relación, no sólo con el conocimiento de nuestros límites, de nuestra ignorancia, sino también con su afirmación de que la virtud reside en el conocimiento.

Hasta este punto, hemos considerado que el conocerse a sí mismo, parece originarse de la filosofía griega. ¿Es cierto eso?




Si analizamos la frase de "conócete a ti mismo", no aparece en las Escrituras. Sin embargo, sería absurdo pensar que la Biblia no ofrece una perspectiva importante y profunda sobre este tema.

Primero que todo, ¿qué significa "conocerse a sí mismo"?

"Conócete a ti mismo", es una invitación a nosotros mismos, a reflexionar sobre si realmente sabemos quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos.

Conocerse a sí mismo, es enfrentarse cada uno de nosotros, a nuestros defectos, nuestras virtudes, nuestras fortalezas y debilidades, admitir nuestros egoísmos, nuestra capacidad de amar y de ser altruistas, y poner en una balanza nuestra ignorancia.

El apóstol Pablo escribió en 2 Timoteo 3:16, 17 que "Todo lo que está escrito en la Biblia es el mensaje de Dios, y es útil para enseñar a la gente, para ayudarla y corregirla, y para mostrarle cómo debe vivir. De ese modo, los servidores de Dios estarán completamente entrenados y preparados para hacer el bien" (Versión Traducción en lenguaje actual).

Ahora bien, ¿cómo nos ayuda la Biblia a conocernos a nosotros mismos?   
 
Nos informa sobre la importancia de nuestros pensamientos, de nuestra mente y corazón como esa "fuente de vida". Así lo leemos en Proverbios 4:23:

Por sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque de él mana la vida.

Cuando se dice "cuida tu corazón", se refiere a lo que compone el núcleo de nuestra vida mental y emocional. Nuestros pensamientos, emociones, sentimientos, imaginaciones, meditaciones, reflexiones, y percepciones, todos ellos, son parte de nuestro corazón. Pero, ¿somos plenamente conscientes de cuál es la naturaleza de nuestros pensamientos, sentimientos y emociones? ¿Se inclina al bien o al mal?   

La Biblia nos revela que "como piensa una persona dentro de sí, así es ella" (Proverbios 23:7). En pocas palabras: somos lo que pensamos y sentimos. Eso es lo que nos indica la Biblia con claridad.

Jesucristo, quien conocía perfectamente lo que había en el corazón de las personas dijo en cierta ocasión:

Lo que sale de la persona es lo que la contamina. Porque de adentro, del corazón humano, salen los malos pensamientos, la inmoralidad sexual, los robos, los homicidios, los adulterios, la avaricia, la maldad, el engaño, el libertinaje, la envidia, la calumnia, la arrogancia y la necedad. Todos estos males vienen de adentro y contaminan a la persona.

Marcos 7:20-23

De adentro del corazón salen muchas cosas. ¿Positivas o negativas? Eso depende de cómo pensamos, de qué hay dentro de nuestro corazón.




Para ayudarnos a discernir y conocer de nosotros mismos qué hay en nuestro interior, la Palabra de Dios cumpla la función de espejo. En un espejo nos miramos, vemos un reflejo de nuestra imagen, y lo usamos para arreglarnos, para darnos cuenta de qué cambios debemos hacer en nuestra apariencia. De la misma manera, al vernos en el espejo de la Palabra de Dios, podemos comparar lo que está escrito, de lo que somos internamente.

Jehová inspiró la Biblia por medio de su espíritu santo para enseñarnos y dar guía útil para nuestra vida. Como lo escribió Pablo en su carta a los Hebreos:

Cada palabra que Dios pronuncia tiene poder y tiene vida. La Palabra de Dios es más cortante que una espada de dos filos, y penetra hasta lo más profundo de nuestro ser. Allí examina nuestros pensamientos y deseos, y deja en claro si son buenos o malos. Nada de lo que Dios ha creado puede esconderse de él, pues Dios puede verlo todo con claridad, y ante él seremos responsables de todo lo que hemos hecho.

Hebreos 4:12, 13

La palabra de Dios nos permite examinarnos, puede penetrar nuestros pensamientos y emociones, hasta los más profundos. ¿Cómo sucede eso?

identificarnos con cierta situación. No se trata de traer a la mente ideas o pensamientos, sino de entender y discernir cómo eso que estamos leyendo, nos ayuda en un momento determinado.

Hacerlo requiere ser honestos con nosotros mismos. Por ejemplo, en las Escrituras leemos que Tomás dudó de que Jesús hubiera resucitado. Hasta dijo que no creería a menos que... metiera el dedo en la llaga. Comprendemos a Tomás, entendemos que la naturaleza humana tiende a la duda, a la incredulidad. Precisamente, al reconocer esta tendencia de dentro de nosotros mismos, y aceptarla, podemos entonces cambiarla hacia una actitud de fe y confianza en Dios.

Cierto es que Dios nos conoce. Pero nosotros tenemos que asumir la rersponsabilidad de conocernos a nosotros, de estar preparados para hacer frente a la vida misma. Solo haciendo frente a aquellos defectos que llevamos dentro, conociéndolos y siendo conscientes de ellos, sabremos no solo quiénes somos, sino que lucharemos para superar nuestros defectos, llegar a un mejor entendimiento de nuestras vidas y conocernos realmente. Pues quien se conoce a sí mismo, sabe que puede ser útil para Dios, para sí mismo y consecuentemente, llega a ser útil para los demás.

Quien de veras se conoce a sí mismo puede cumplir con la Ley del Cristo, que es la Ley del Amor, de hacer a otro, lo que hace para sí mismo, y de amar a Dios por sobre todas las cosas, y a su prójimo, como se ama a sí mismo.

El conocerse a sí mismo, desde una perspectiva bíblica, indica un proceso de perfeccionamiento espiritual al que todo cristiano y cristiana debe aspirar a alcanzar. El mejor entendimiento del propósito divino ocultado en forma de sabiduría en Cristo Jesús, empieza por uno mismo, por derrotar el Ego, sacando lo mejor que tenemos, y llegar a ser lo que plenamente podemos ser. Significa conocer esas contradicciones internas, aquella oscuridad y sombra que habita en el interior, e iluminarla con la Luz del Cristo, transformando lo negativo en nuestro interior en algo positivo y espiritual.



Si buscamos la verdad, el conocerse a sí mismo es ver hacia adentro y no hacia fuera. Es aspirar a transformar el YO en NOSOTROS, la oscuridad en luz, el odio en amor, las espadas en instrumentos de labranza. Es el inicio del camino de regreso a Dios, que hace "nuevas todas las cosas".





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27 de Julio de 2018, 01:04:46 pm
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« Respuesta #51 en: 27 de Julio de 2018, 01:04:46 pm »



Proverbios 4:18
Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va aumentando en resplandor hasta que es pleno día.


En tu camino el camino
Estén estos versos en tu camino,
cuando él no puedas encontrar.
Sean una estrella en el cielo,
cálida brisa en la tempestad.

Cree en Dios en todo tiempo,
porque es el agua del mar,
Él conoce todos los destinos,
es paz en la adversidad.

Puedes tener sed en el desierto;
estar triste en la soledad;
o por algún mal, dolorido…
Dios aún puede, sanar o aliviar.

Repletarte de gozo,
porque te ama de verdad.
Sea siempre tu dulce camino,
la vida, y la verdad.



Mateo 5:3-12
Bienaventurados los pobres en espíritu, pues de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los que lloran, pues ellos serán consolados. Bienaventurados los humildes, pues ellos heredarán la tierra. Leer más.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, pues ellos recibirán misericordia. Bienaventurados los de limpio corazón, pues ellos verán a Dios. Bienaventurados los que procuran la paz, pues ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados aquellos que han sido perseguidos por causa de la justicia, pues de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados seréis cuando os insulten y persigan, y digan todo género de mal contra vosotros falsamente, por causa de mí. Regocijaos y alegraos, porque vuestra recompensa en los cielos es grande, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes que vosotros.


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19 de Agosto de 2018, 04:45:15 pm
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« Respuesta #52 en: 19 de Agosto de 2018, 04:45:15 pm »





(Mateo 7:15-23) 
Lobos con piel de ovejas
INTRODUCCIÓN: Cuando el Señor se va acercando al final del Sermón del Monte, nos advierte sobre la importancia de estar en guardia para no ser seducidos  por los engañadores. Para ello utiliza la figura de los “lobos vestidos de ovejas”. ¿Qué  hace usted cuando al llegar a una casa ve un letrero que dice “cuidado con el perro?”. Bueno, tendría que ser muy despistado para no tomar en cuenta esa advertencia. Pero, ¿qué tal si en lugar de un perro lo que encuentra es  un  lobo en el patio? ¿Saltaría usted la cerca para acariciarle la cabeza? Los que estudian el comportamiento de los animales salvajes han encontrado que los lobos son los animales más  feroces y voraces al momento de atacar. Así que, a nadie teme más el pastor de ovejas que al aullido de un lobo. Se dice que es el animal que más se excita con la sangre. Algunos  indios los cazaban poniendo un puñal en medio de un trozo de carne, de manera que mientras el lobo se comía la carne también mordía el puñal, produciendo un desangramiento hasta el punto de enfurecerse y morir tragándose su propia sangre. ¿No le parece extraño que Jesús haya dicho que los falsos profetas son como los lobos? La palabra “guardaos”, que aquí usa el Maestro, equivale a decir: “tenga cuidado”, “sea precavido” con ellos. Ellos vienen con una vestimenta de oveja. La idea es que al vestirse así no despiertan mucho la atención. Pero, ¿por qué Jesús dijo que vienen con vestimenta de ovejas? Porque las ovejas son los animales más inocentes, inofensivos y hasta crédulos que existen. Ningún animal es más manso que ellos. Al vestirse como ovejas su camuflaje no  descubra sus reales intenciones. ¿Existieron estos faltos profetas en el tiempo de Jesús? ¡Sí! ¿Los tenemos  hoy? ¡Sí! ¿Siguen engañando? ¡Sí! Déjeme decirle que si alguna vez existió una generación que necesita ser advertida acerca de los falsos profetas, es ésta. Tome en cuenta esto: el peligro de la iglesia moderna no es la persecución, como se originó en los primeros tiempos del cristianismo, sino la infiltración de los que se dicen ser  piadosos, pero que detrás de ellos hay una piel de lobos que se va poniendo al descubierto. Uno de los textos que la iglesia debe tomar en cuenta (2 Cor. 11:13). Satanás es el genio del camuflaje. Pero, ¿cómo identificar a los falsos profetas? ¿Cómo desenmascararlos? 

I. A ESTOS LOBOS SE LES   IDENTIFICA POR LA ROPA QUE SE PONEN 

1. El vestido de la piedad. ¿Qué es lo difícil en esta identificación? Que necesitamos usar mucha precaución porque las pretensiones de los engañadores parecen buenas y plausibles. Y en eso consiste su engaño porque al principio no vemos nada malo. Nos puede seducir la forma como hablan, como cantan, como predican, como enseñan y hasta la forma cómo nos tratan. Todo esto pudiera ser parte de su ropaje y eso dificulta conocer lo que ellos llevan por dentro.  El  reto que tenemos por delante es que podamos quitarle a los engañadores la piel de oveja,  para que veamos  al lobo que está debajo. Note que Jesús dijo que ellos “vienen a vosotros” con esa vestimenta. ¿Por qué no van a otro sitio? ¿Por qué buscan  la iglesia? ¿Por qué no entran a otro lugar? Vienen a nosotros con inocencia, con cierta piedad, mansos, cubriendo su falsedad con un traje de elocuencia, con una palabrerío hasta ponderar su “sabiduría”. Bien pudieran sus errores estar barnizados con una capa de santidad y devoción; pero en la Biblia a los tales se les identifica como “lobos rapaces”. De esta manera los calificó Pablo en la serie de consejos que le dio a los pastores de Éfeso en su mensaje de despedida (Hch. 20:29). Pero fíjese que en este caso Pablo no habló que ellos venían como lo dijo Cristo, si no que los tales saldrían dentro de la iglesia misma, lo cual es más peligroso. ¿Qué actitud debemos tener? No dejar de demostrar nuestro amor a cada uno, pero atentos y cuidadosos. 

2. Una aparente espiritualidad (Judas 11).  Hace poco traje el estudio de la carta de Judas; una muy pequeña carta, pero con un contenido extraordinario. El énfasis es para “combatir ardientemente por la fe una vez dada a los santos”. Y en el presente versículo encontramos la más fiel y reveladora descripción de los falsos profetas. Tres personajes históricos: Cain, Balaam y Coré. “El camino de Caín” nos presenta a aquellos que valiéndose del  evangelio, lo pervierten. ¿Cuál fue la situación de estos dos hermanos? Ambos vinieron al culto. Ambos ofrecieron sus ofrendas. Ambos adoraron. Pero en uno, su ofrecimiento fue solo para aparentar. Presentó el fruto de sus manos, pero no del corazón. Sin embargo, la ofrenda de Abel fue elegida porque ofreció una víctima para el sacrificio. En el camino de Caín transitan lobos vestidos de ovejas que van a la perdición, en el de Abel los que van a la vida eterna. Se nos habla también del “error de Balaam”. Este fue un profeta apóstata, con una apariencia de piedad quien al no poder maldecir a Israel, según la petición de Balac rey de Moab, incitó a Israel a  corromperse, quienes al final fornicaron y adulteraron con ellos trayendo la ruina a miles de ellos. Fue un profeta que lo que le interesaba era el lucro, el dinero más no el avance de la obra del Señor. Y el otro fue la “contradicción de Coré”. Este es un caso aún más patético. Siendo un levita, príncipe del pueblo, se rebeló contra la autoridad de Moisés y de Aarón. Gozaba de tantos privilegios, sin embargo no se sujetó al liderazgo establecido. Muchos de los engañadores que nos vienen, o que surgen, tienen la tendencia a descalificar al liderazgo establecido. Pero el fin de estos tres ejemplos nos pose sobre aviso de lo que les espera a los engañadores. 

II. A ESTOS SE LES  RECONOCE POR EL FRUTO QUE DEJAN 

1. La semilla es la que determina el fruto. Note que ahora hay un cambio de metáfora en la enseñanza de Jesús. Del vestido pasó al fruto. Al hacer esto, el Señor nos está diciendo que si bien es cierto que al principio estos falsos profetas nos pueden engañar, los resultados de su actuación (sus frutos), nos revelarán cuáles fueron sus reales intensiones. Jesús nos dice: “Por sus frutos los conoceréis” v 16. La idea es que el engaño no puede permanecer tanto tiempo encubierto porque al final veremos los frutos. El árbol es conocido por su fruto, pero también por su condición. Si se conoce la clase de fruto, entonces se sabrá qué clase de fruto vendrá. La pregunta lógica de Jesús nos enseña esto: “¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?” v. 16. ¿Pero a quién representan los espinos y los abrojos? Representan a esos corazones viciosos, corrompidos, no santificados; sin provechos, nocivos y destinados en todo caso para el fuego. La verdad es que sería una gran cosa si sucediera así, pues tendríamos uvas e higos por todas partes. Pero ambas frutas vienen de su semilla original.   ¿Qué es lo que el Señor nos está mostrando con esto? Que el evangelio de una persona se conoce por su fruto.  Eso es lo que al final cuenta. La vida adornada con frutos es lo que indicará si ese “árbol” es malo o bueno. Jesucristo ha dicho que la mejor manera de reconocer el evangelio de alguien es si lleva frutos; eso fue lo que nos dice Juan 15:16. Una de las cosas que el mismo Señor ha dicho es que si permanecemos en él tenemos la garantía de dar esos frutos. Por Jesús mismo conocemos que esa semilla, la que determina el fruto, es la palabra de Dios. 

2. El buen fruto no se puede esperar de un hombre malo. El Señor nos dice que “todo buen árbol da buenos frutos, pero el  árbol malo da malos frutos”. De esta manera vemos que la ecuación de Jesús, además de ser lógica, es lo que al final se ve. ¿Cómo puede una persona mala producir frutos buenos? Y de igual manera,  no puede esperar que una persona buena produzca frutos malos. Es como si esperáramos uvas de los espinos o  higos de los abrojos. ¿Qué representan las uvas y los higos? Las buenas obras de las personas. Así como ambas frutas son agradables, se espera que nuestros frutos sean agradables. Los falsos profetas, considerados dentro del renglón de estos malos hombres, no pueden producir uvas ni higos. Lo que ellos al final producen son espinos y abrojos. Esto es: maleza, mala hierba, cuyo resultado será ser llevado al horno para ser quemado. Hay árboles que fueron creados para ser frutales, mientras que otros fueron creados para dar sombra y mantener el equilibrio natural. Pero si un árbol que siendo sembrado para dar frutos no cumple con tal función, entonces habrá que cortarlo. Eso es lo que el Señor nos muestra con este principio cuando habla de los engañadores.   

III. A ESTOS LOBOS LES AGUARDA UN DESTINO INESPERADO 

1. “No todo el que me dice: Señor, Señor entrará al reino de los cielos…” v.21. Este es uno de los textos más fuertes de la palabra. Aquí vemos a Cristo rechazando a aquellos que se dedicaron a engañar. En aquel día, cuando Cristo venga no habrá alegatos ni informe que valga. Aun cuando se hayan hecho tantas cosas en su nombre, al final Jesús sentenciará a los tales porque ellos eran “hacedores de maldad”. La sentencia más horrible que alguien pueda escuchar es que el propio Señor le diga: “Nunca os conocí…”. Cuando los discípulos regresaron de su primer trabajo evangelístico,  hablaron cómo fueron usados para sanar y sacar demonios, lo cual constituía un gran éxito, pero Jesús les dijo que no se gozaran tanto por esto sino porque sus nombres estuvieran  inscritos en el libro de la vida. Esa es la lista que un día será leída en el cielo. ¿Qué le espera los engañadores considerados por el Señor como falsos profetas? Que todos serán cortados y quemados. El juicio del Señor es cosa seria.   

2. En los tales no ha habido arrepentimiento. En este pasaje el asunto que uno ve no es el de alguien que perdió la salvación, sino la descripción de alguien que jamás la tuvo. Hermanos, la advertencia hecha por Jesús es para que nos probemos si estamos en la fe. Tales palabras deben llevarnos a  profundizar nuestra fe para que tenga raíces profundas,  a mostrar nuestra  fe en los frutos, a defender la fe por la palabra, a apoyar la fe, sosteniendo su obra; y sobre todo, a compartir nuestra fe a través del testimonio hablado y vivido. Y si usted tuviera hoy dudas acerca de su fe, déjeme decirle que hay un salvador que le espera. Cuando usted se acerca a Jesús por fe y le recibe, usted tiene la seguridad que  ha sido salvo. Nadie le podrá mover de allí. Le digo que la seguridad de su salvación le pone en capacidad para saber distinguir quien es un engañador y cuál es su destino. Le da la absoluta certeza que nada ni nadie le podrá separar del amor de Dios que es Cristo Jesús. Los nombres de los falsos profetas no se escriben en ninguna parte, pues su destino será su perdición; el suyo ya fue escrito. ¡Cuidado con los lobos vestidos con piel de ovejas! Que ninguno de nosotros resulte al final mostrando la piel de lobo. Sea una oveja por siempre. 

CONCLUSIÓN: Es bueno que escuchemos las advertencias, y eso es lo que Jesús nos está mostrando acá. El capitán Smith, el piloto del muy famoso Titanic,  recibió varias advertencias y mensajes donde se le decía que estaban entrando en aguas repletas de glaciares. Cuenta la historia que este capitán cuando le llevaron el mensaje en un papel, lo arrugó y se lo metió en un bolsillo y el barco siguió su rumbo. Por no haber hecho caso a la advertencia, 1400 personas encontraron su tumba en las heladas aguas del atlántico. No es extraño que Jesús nos dejara esta advertencia casi al final de su Sermón del Monte. Hermanos, la mejor manera para verle la “piel de lobo” a los engañadores, es viviendo muy cerca del mismo que nos ha dicho: “Guardaos de los falsos profetas…”.


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26 de Agosto de 2018, 07:38:02 pm
Respuesta #53

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Re:Mensajes Cristianos
« Respuesta #53 en: 26 de Agosto de 2018, 07:38:02 pm »


Unos de los aspectos apasionantes de las enseñanzas de Jesús a sus discípulos es la falta absoluta de "ilusiones religiosas". Jesús nunca dijo a sus discípulos: "Si creen en mí, nadie podrá dañarlos", ni "Síganme y nadie les robará". Por el contrario, les dijo que si son golpeados en la mejilla, ofrezcan la otra. Una de las lecciones puede resumirse así: 1- En el mundo hay ladrones. 2- Los ladrones buscan tesoros. 3- Ustedes tienen tesoros. Conslusión: Es de esperarse que les roben. Consejo: Dedica tu vida a los tesoros eternos.
¡De cuántas cosas Dios nos libra día a día! Aún sin nosotros saberlo somos librados de males y de los malos. Las riquezas y la vida en Cristo no son incompatibles. Lo que es incompatible es una vida enfocada en los bienes y riquezas temporales. La madurez espiritual nos hace mejores administradores de las riquezas, porque nos permite gobernarlas sin que ellas nos gobiernen a nosotros.
Jesús dijo: (Mat 6:19-21) "No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón".
Nuestro tesoro es todo aquello a lo que le asignamos valor desde nuestra mente y corazón. A lo largo de mi vida he visto a muchos cuestionar su fe por experiencias duras que han vivido en sus finanzas personales. No podremos decir que fuimos engañados. El evangelio es una propuesta clara de Dios invitándonos a ser parte de Sus negocios, y esos negocios son espirituales y eternos.

Abel Ballistreri




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10 de Septiembre de 2018, 02:34:59 pm
Respuesta #54

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Re:Mensajes Cristianos
« Respuesta #54 en: 10 de Septiembre de 2018, 02:34:59 pm »
SIGUE SOÑANDO...
NO TE DETENGAS, NO TE RESIGNES, NO BAJES LOS BRAZOS. SÓLO CREE!!!

" Y sabréis que Yo, Jehová, lo dije y lo hice, dice Jehová" (Ezequiel 37:14)





San Lucas 4, 16 - 30

Enviado para dar la buena noticia.


El Evangelio de hoy te dice la misión a la cual has sido llamado y, al mismo tiempo, te muestra que caminas acompañado.Ciertamente este versículo del profeta Isaías explica que se cumple en nuestro Señor Jesucristo, sin embargo, debes de recordar que en tu bautismo te vuelves parte del cuerpo místico de Cristo y, por tanto, portador de su misma misión. "El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para dar la Buena Noticia a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad, y a los ciegos la vista. Para dar libertad a los oprimidos; para anunciar el año de gracia del Señor". Y la gran pregunta surge, ¿cómo?

Dios quiere que seas feliz y que transmitas esa felicidad que has encontrado junto a Él; que compartas con los demás tu experiencia de y con Cristo; que ayudes a los otros a ver la mejor opción en sus vidas.Como ejemplo piensa en alguien que piensa asesinar a su hijo que aún porta en su vientre, ayúdale a ver lo maravilloso de la maternidad, muestra afecto y cercanía a esa persona, has que vea el valor que tienen ella y el fruto en su vientre, escucha sin juzgar… en fin, Dios lo único que te pide es que dejes que Él actúe a través de ti.

Recuerda que tu misión comienza en tu casa, el sitio más difícil para evangelizar, pues como dice el evangelio: "Os aseguro que ningún profeta es bien mirado en su tierra." Difícil ciertamente, pero no imposible. Deja que Dios siga actuando a través de ti y permítete fortalecer cada día tus lazos familiares; Dios actuará en los demás con sólo el testimonio tuyo y de tu familia, pues los que les vean dirán:"Miren cómo se aman".

Que San José y la Santísima Virgen María te guíen y acompañen en esta misión de llevar el Evangelio.




"Quien te lastima te hace fuerte, quien te critica te hace importante, quien te envidia te hace valioso, y a veces es divertido saber que aquellos que te desean lo peor, tienen que soportar que te ocurra lo mejor"